Tipos de appliqué Parte 2

Por noviembre 08, 2025

En la primera parte vimos que el appliqué no es una técnica única, sino un conjunto de variantes, cada una con su estilo, su nivel de dificultad y sus materiales preferidos. Ya repasamos el appliqué de borde vuelto, de borde crudo, acolchado y el inverso.

Ahora seguimos con otros tres subtipos que completan este panorama: el appliqué a máquina, el appliqué en sombra, el appliqué persa u ornamental, y con materiales no textiles.

5) Appliqué a máquina

¿Qué es? Es la versión mecanizada: la pieza se fija (generalmente con entretela fusible) y se asegura con puntadas de máquina como zigzag, satén ancho o festón decorativo.

¿De dónde viene? Se popularizó en el siglo XX, cuando la mecanización permitió producir quilts y piezas decorativas en menos tiempo y de forma más uniforme.

¿Qué materiales funcionan mejor? Conviene usar fusible de doble cara para que la pieza quede bien asentada. El ajuste de aguja y tensión de la máquina dependerá del grosor de la tela.

¿Cuándo conviene usarlo? Perfecto para proyectos grandes o repetitivos como mantas, banderines o decoración textil en serie. Aporta velocidad y un acabado regular.

6) Appliqué en sombra (Shadow appliqué)

¿Qué es? A diferencia de otras variantes, aquí la pieza de color se coloca por debajo de una tela translúcida (batista, organdí, organza, voile). Así, el color aparece suavizado, como si estuviera visto a través de un velo.

¿De dónde viene? Se volvió común en ajuares y ropa infantil de fines del siglo XIX y principios del XX. También guarda relación con técnicas europeas de bordados ligeros y con el chikan de la India.

¿Qué materiales funcionan mejor? La tela superior debe ser firme pero transparente; la pieza aplicada, de algodón fino o seda. El hilo debe ser muy delicado, al tono, para que no se note.

¿Cuándo conviene usarlo? En prendas y accesorios delicados: ropa de bebé, blusas finas, pañuelos o decoración de hogar ligera. Da un efecto etéreo y elegante, sin volumen.

7) Appliqué persa u ornamental

Appliqué persa u ornamental
Quilt con appliqué “broderie perse”, siglo XIX. Los Angeles County Museum of Art

¿Qué es? Un estilo de appliqué muy elaborado, inspirado en los patrones islámicos y persas. Se caracteriza por arabescos, flores estilizadas, medallones y geometrías simétricas. Es la versión más ornamental y lujosa.

¿De dónde viene? Tiene raíces en la tradición persa e islámica, donde se usaba para textiles palaciegos y domésticos. A través del comercio, estos motivos viajaron al Imperio Otomano, India y Europa. Visualmente recuerda a las alfombras persas y a los paneles decorativos como las khayamiya egipcias.

Appliqué persa u ornamental
Top de quilt inacabado con broderie perse, siglo XIX. Los Angeles County Museum of Art

¿Qué materiales funcionan mejor? Se usan bases firmes como lino o algodón, piezas en seda, terciopelo, brocados o algodones de colores intensos. Los hilos pueden ser de seda, algodón o incluso metálicos, y a veces se añaden cuentas o lentejuelas.

¿Cuándo conviene usarlo? En tapices, cortinas y colchas de lujo, o como inspiración en diseños de alta costura. Es perfecto cuando queremos un aire histórico y exuberante.

8) Appliqué con elementos no textiles

¿Qué es? El appliqué no siempre se hace con telas. A lo largo de la historia, muchas culturas sumaron objetos rígidos o decorativos para enriquecer la superficie: espejitos, botones, lentejuelas, conchas, plumas, cuero o incluso piedras. La idea es siempre la misma: fijar algo externo sobre la base textil para darle brillo, textura o un significado simbólico.

¿De dónde viene? Su uso es muy variado y aparece en distintas partes del mundo: en India se popularizó la aplicación de espejitos (shisha work), en África y el Pacífico las conchas y cauríes tuvieron un papel ritual, en Europa los botones y las plumas se incorporaron tanto en moda como en bordados litúrgicos, y en América precolombina hubo verdaderos mosaicos de plumas aplicadas sobre textiles. También en la alta costura, desde fines del siglo XIX, se convirtieron en clásicos las lentejuelas, cuentas y piedras preciosas aplicadas.

¿Qué materiales funcionan mejor?

  • - Espejitos (shisha): de vidrio o acrílico, fijados con puntadas envolventes.
  • - Botones: de vidrio, metal o cubiertos de tela, cosidos directamente.
  • - Lentejuelas y cuentas: cosidas una a una o en hileras.
  • - Conchas y caracoles: fijados con puntadas envolventes o a través de perforaciones naturales.
  • - Plumas: sujetas por el cañón con puntadas invisibles o combinadas con cuentas.
  • - Cuero y pieles: aplicados como refuerzo o decoración.
  • - Piedras y metales: en piezas de lujo o arte contemporáneo.

¿Cuándo conviene usarlo? Cuando se busca un efecto de lujo, brillo o impacto visual. Son técnicas más propias de prendas ceremoniales, textiles decorativos o piezas artísticas que de uso cotidiano, ya que muchos materiales no soportan el lavado ni el roce frecuente.

Con estos 4 últimos subtipos queda más claro todavía que el appliqué no es un único método, sino un mundo entero de posibilidades. Algunos se apoyan en la máquina para ganar rapidez, otros buscan efectos delicados de transparencia, y otros alcanzan niveles de ornamentación que rozan el arte textil.

Lo más interesante para quien empieza es saber que hay opciones para distintos niveles de dificultad y para diferentes materiales. Desde lo más simple y rápido hasta lo más elaborado y ornamental, siempre existe una variante de appliqué que se puede adaptar al proyecto y a la experiencia de cada persona.

Conocer estas alternativas abre la puerta a experimentar y descubrir cuál se siente más cómoda o más inspiradora. Y eso es, al fin y al cabo, lo que hace tan fascinante al appliqué: que nunca se agota, siempre hay una forma nueva de explorarlo.

Miss Bellota Bordados🌸

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