El Bordado Matyó: un tesoro de Hungría lleno de color
El bordado Matyó es una de las expresiones más representativas del arte textil húngaro. Originario de la región de Matyóföld, en el noreste de Hungría, está especialmente ligado a la ciudad de Mezőkövesd y a los pueblos vecinos Tard y Szentistván.
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| Fotógrafo: Péter Deim. © Hungarian Open Air Museum, 2012 |
Historia y evolución
El Matyó nació en el siglo XVIII, cuando las comunidades campesinas comenzaron a decorar ropa y textiles domésticos con motivos florales, inicialmente usando hilos blancos sobre lino.
Entre 1860 y 1900 alcanzó su auge, consolidando el estilo que hoy lo caracteriza: bordados de colores vivos sobre telas oscuras como terciopelo negro, paños de lana o algodón teñido. Poco a poco dejó de ser solo un adorno hogareño para convertirse en un símbolo de identidad cultural, presente en la ropa festiva y especialmente en los trajes de boda.
El reconocimiento internacional llegó en 2012, cuando la UNESCO incluyó al “Bordado de Matyó, tradición popular de una comunidad húngara” en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
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| Foto: Naturpuur, Wikimedia Commons |
Materiales tradicionales
Los materiales fueron evolucionando con el tiempo:
- - Hilos: al principio se usaban algodón o lana en tonos naturales. Desde el siglo XIX se popularizó el algodón mercerizado (mouliné), que abrió la puerta a una paleta riquísima de colores. El rojo intenso es el tono principal, acompañado de verdes, azules, amarillos, rosas, púrpuras, blancos y negros.
- - Telas: primero lino casero tejido en los pueblos; después algodón blanco industrial, y más tarde bases oscuras como terciopelo negro o paño de lana.
- - Agujas: finas y adaptadas al trabajo con algodón mercerizado.
- - Soportes: además de la vestimenta, se aplicaba en manteles, fundas de almohada, pañuelos de boda y textiles rituales.
Estilo y técnica
El bordado Matyó es fácilmente reconocible por sus motivos florales densos y sus colores brillantes sobre fondo oscuro.
- - Motivos: la protagonista es la “rosa Matyó”, una gran flor estilizada con muchos pétalos, acompañada de tulipanes, claveles, margaritas, hojas curvas y ramas.
- - Colores: predomina el rojo intenso, símbolo de vida y alegría.
- - Puntadas: se utiliza principalmente la puntada satinada (larga y corta muy densa), que cubre por completo la tela. También se emplean puntada de tallo y de relleno.
- - Composición: los motivos suelen disponerse en forma radial o simétrica, ocupando casi todo el espacio disponible. En los trajes tradicionales, aparecen en delantales, blusas, camisas y también en la ropa masculina de gala.
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| Foto: American Hungarian Museum (autor Emese Kerkay / foto László Kerkay) |
Variantes regionales
Aunque el estilo más conocido es el de Mezőkövesd, existen diferencias según el pueblo:
- - Mezőkövesd: diseños grandes, densos y muy coloridos, con la rosa Matyó de gran tamaño.
- - Tard: motivos más pequeños y menos recargados.
- - Szentistván: mezcla influencias Matyó con otros estilos regionales, con bordados algo más geométricos.
El Matyó se distingue de otros bordados húngaros, como el Kalocsa, que se caracteriza por fondos blancos y una paleta más clara y pastel (en otro artículo hablaremos de este tipo de bordado).
✨ Valor cultural y actualidad
El bordado Matyó sigue siendo una tradición viva:
- - Se enseña en escuelas de bordado y asociaciones culturales.
- - Se usa tanto en la vestimenta tradicional para festivales y bodas, como en productos contemporáneos como bolsos, accesorios y souvenirs.
- - Para la comunidad de Mezőkövesd, continúa siendo un símbolo identitario que refuerza su sentido de pertenencia.
El Matyó no solo es un bordado hermoso, sino también un puente entre generaciones, que mantiene viva la memoria de una comunidad a través de sus colores, formas y símbolos.
Miss Bellota Bordados🌸
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